Ganado caballar

Durante toda la vida hubo, entre todas aquellas personas que han constituido la representación ganadera familiar, una especial dedicación a la cría del caballo por la admiración, el respeto y el amor que este animal desde siempre inspiró. También, cómo no, la necesidad de utilizarlo como instrumento de trabajo.

La decisión que posteriormente se tomó a favor de la pura raza española (P.R.E.) se debe a considerarla como la preferida y, a la vez, apropiada al entorno en donde iba a desenvolverse. Su consabida nobleza y su voluntad de trabajo hicieron el resto.

El caballo de esta raza criado aquí crece en un ambiente de total libertad en estrecho contacto con la naturaleza, en donde busca su comida producida de una forma totalmente natural. Solo cuando escasea durante las épocas climatológicas adversas es ayudado en su alimentación con piensos de refuerzo.

La selección de los sementales se hace con riguroso cuidado, persiguiendo siempre las condiciones ideales tanto en su morfología como en su genealogía.

En la elección de las yeguas madres se insiste en la finalidad de que los potros resultantes se acerquen siempre más a criterios de calidad y pureza que de cantidad.

La ganadería está integrada tanto en CESCALE (Asociación de criadores de P.R.E. de Castilla y León) como en A.N.C.C.E. (Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española).